domingo, 3 de octubre de 2010

Un gran poema para un gran final de un cuento

Me voy dando cuenta
al pensar en mi juventud
y en los pocos años que me quedan
que paso a paso
sin darme cuenta siquiera
Mi cerebro enloquece
y mi pobre corazón
de la pena simplemente enmudece.
Poco tiempo quédame ya
la llama de la vida
apagándose está.
Dejo a mi corazón
dar sus últimos latidos,
el fín se acerca
lo presiento...
y a partir de este momento
quedaré en vuestra mente
como un vago recuerdo
pues ya me despido
con estos tristes versos
que yo os escribo.

1 comentario:

  1. Muy trágico. Hace sentir impotencia ante el paso del tiempo. Está muy bien. Enhorabuena y sigue escribiendo.

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